miércoles, 11 de noviembre de 2015

                              

TRAFICO DE NIÑOS.


Se calcula que cada día 4.000 niños son víctimas del trafico infantil. Según los cálculos realizados por la Organización Internacional para las Migraciones, las ganancias generadas de la trata de personas, en particular de mujeres y niños, alcanzan los 10 mil millones de dólares estadounidenses anuales.
Estas víctimas, reducidas al silencio y tratadas como esclavas, se convierten en los objetos de un negocio ilícito e inmoral.

El tráfico de personas se caracteriza por el reclutamiento, el traslado y el alojamiento de cualquier persona, a través de diferentes métodos. Puede implicar también la apelación a la fuerza o a cualquier otra forma de restricción, por medio del secuestro, engaño o fraude, así como también el abuso de autoridad. La oferta y la aceptación de recompensas o beneficios para obtener el consentimiento de la víctima (o de la persona que tiene autoridad sobre ella) son también actos ilícitos.
No existe una definición universal de la trata infantil, a pesar de que diversos documentos legales lo mencionan. Uno de estos documentos es la Convención sobre los Derechos del Niño de 1989, la cual hace referencia a la trata infantil en el inciso 1 del Artículo 11, donde se estipula que “el traslado ilícito y la retención ilícita de niños” están prohibidos.
Los traficantes se organizan a través de grandes redes internacionales, dedicadas a muchas actividades, como el tráfico de drogas o la prostitución.

Acostumbrados a obedecer a través de la violencia física y psicológica, los niños suelen ser retenidos en lugares extranjeros. El aislamiento lingüístico y geográfico fortalece el control que los traficantes ejercen sobre sus víctimas, quienes son incapaces de escapar.

Causas:

Pobreza

La pobreza es una de las causas principales de la trata infantil. Las familias humildes a veces no tienen otra opción más que la de abandonar a sus hijos, dejándolos en manos de traficantes. La pobreza provoca además un importante aumento en el número de niños en las calles y de huérfanos. Al ser vulnerables y tener que valerse por sí mismos, se convierten en las víctimas ideales para los traficantes, quienes les ofrecen mejores condiciones de vida y trabajo en otro país. Desgraciadamente, la realidad es totalmente diferente.

Crisis humanitarias

La trata infantil es particularmente frecuente las áreas que han sufrido desastres naturales, tal es el caso del terremoto en Haití del año 2010. Los traficantes se aprovecharon de la situación para secuestrar un gran número de niños.
Puede observarse que la trata infantil es más frecuente en los países en donde la violación a los Derechos Humanos es más común.

Falta de educación

El analfabetismo y la falta de educación hacen a las familias más vulnerables frente a los traficantes.

Falta de inscripción de los nacimientos

Los niños en mayor peligro son aquellos cuyos nacimientos nunca fueron inscritos. Cada año, nacen 40 millones de niños quienes no son declarados oficialmente, lo que constituye una violación del derecho a la identidad.

Actividad lucrativa

El tráfico infantil es sumamente lucrativo. Por ejemplo, una mujer serbia vendió a su hijo, menor de edad, a traficantes croatas por 2900 euros. Este tipo de trata es tan rentable que la cantidad de intermediarios, atraídos por el dinero fácil, está en aumento.

Legislación insuficiente ineficaz

Por lo general, los traficantes de niños no corren muchos riesgos ya que las leyes son insuficientes o simplemente no son aplicadas. Además, se debe destacar la ausencia de disposiciones criminales contra la trata infantil en las leyes pertenecientes al derecho interno de muchos países.

Adopción internacional

La adopción internacional es cada vez más habitual. Los traficantes y las agencias de adopción deshonestas encuentran clientes con gran facilidad.
Según la UNICEF, el número de infantes y niños de Guatemala vendidos a parejas que quieren adoptar en Estados Unidos y Europa ronda entre los 1.000 y 1.500 por año. Mientras que las madres reciben 30 dólares por un niño, las parejas pagan entre 15.000 y 20.000 por su adopción.


martes, 10 de noviembre de 2015



la cocaína 

Resultado de imagen para la cocainaEn las hojas de coca, planta que se cultiva en América del Sur, se encuentra un principio activo llamado cocaína. Su presentación tras los procesos de purificación es un polvo blanco e inoloro. Se utilizó en un principio con fines médicos, como anestésico local. Comprobada su toxicidad, dejó de usarse sanitariamente y actualmente es ilegal.
En nuestro país está aumentando su consumo de año en año por diferentes sectores de la población. La 
cocaína es consumida también, junto con la heroína, como segunda o tercera droga en algunos drogodependientes.
Produce dos tipos de efectos:
Efectos inmediatos
Ausencia de fatiga, exaltación del estado de ánimo, sensación de vértigo, aumento de la seguridad en uno mismo, prepotencia, ausencia de cansancio, sueño y hambre. También es frecuente que produzca inquietud y angustia. Este primer efecto euforizante va seguido de un efecto rebote, caracterizado por cansancio, apatía y angustia, así como una conducta impulsiva y agresiva. A nivel físico se produce una aceleración del ritmo cardíaco y un aumento de la temperatura del cuerpo, además del efecto anestésico local. Sus efectos dependerán, en general, de la cantidad y la vía de administración. Dosis elevadas pueden producir temblores, tics, movimientos convulsivos y alucinaciones.
Efectos a largo plazo
Son similares a los de las anfetaminas. Presentan una mayor gravedad, aunque siempre dependiendo del consumo que se realice de unas y otras.
Destacan también los efectos sobre el feto durante el embarazo y en el neonato: elevada mortalidad perinatal, aborto espontáneo y alteraciones nerviosas en el recién nacido.
Es importante llamar la atención sobre la posible aparición, como en el caso de las anfetaminas, de un síndrome psicótico caracterizado por la aparición de delirios, trastornos confusionales y alucinaciones. La muerte por consumo de cocaína se produce, principalmente, por una hemorragia cerebral o fallo cardíaco.
Capacidad adictógena de la cocaína (valoración de 0 a 4)
    Resultado de imagen para la cocaina
  • Dependencia Psicosocial 4
  • Adicción 3
  • Tolerancia 2
El abuso de la cocaína se asocia a:
  • Infarto de miocardio
  • Arritmias cardíacas
  • Hipertensión severa transitoria
  • Accidentes cardiovasculares
  • Convulsiones

Además, el consumo de cocaína se caracteriza por:
  • Diaforesis
  • Hipertermia
  • Midriasis
  • Niveles subóptimos de vitaminas y minerales
  • Malnutrición generalizada
  • El consumo de base libre (fumada) se asocia a múltiples complicaciones pulmonares, sobre todo bronquitis y neumonía, así como parálisis respiratoria mortal.
Psicopatología:
Síndrome de Mangan  Cuadro alucinatorio táctil, casi específico de las psicosis cocaínicas. El paciente siente pequeños animales (lombrices, hormigas, piojos, etc.) en la piel de las manos y sobre todo del cuerpo.
Psicosis cocaínica. Suele existir un cuadro paranoide: aparece un estado de inquietud, irritabilidad creciente e hipersensibilidad perceptiva, con alucinaciones auditivas y sobre todo visuales.
Depresión reactiva. Aparece al retirar la droga tras un consumo prolongado. Alcanza la gravedad máxima a las 48-72 horas, y puede durar varias semanas. Predomina el componente neurasténico, con inhibición y apatía, por lo que se puede volver al consumo, creando así un vínculo vicioso.
El abuso de la cocaína se asocia a:
  • Infarto de miocardio
  • Arritmias cardíacas
  • Hipertensión severa transitoria
  • Accidentes cardiovasculares
  • Convulsiones

Además, el consumo de cocaína se caracteriza por:
  • Diaforesis
  • Hipertermia
  • Midriasis
  • Niveles subóptimos de vitaminas y minerales
  • Malnutrición generalizada
  • El consumo de base libre (fumada) se asocia a múltiples complicaciones pulmonares, sobre todo bronquitis y neumonía, así como parálisis respiratoria mortal.
Psicopatología:
Síndrome de Mangan (microzoopsias). Cuadro alucinatorio táctil, casi específico de las psicosis cocaínicas. El paciente siente pequeños animales (lombrices, hormigas, piojos, etc.) en la piel de las manos y sobre todo del cuerpo.
Psicosis cocaínica. Suele existir un cuadro paranoide: aparece un estado de inquietud, irritabilidad creciente e hipersensibilidad perceptiva, con alucinaciones auditivas y sobre todo visuales.
Depresión reactiva. Aparece al retirar la droga tras un consumo prolongado. Alcanza la gravedad máxima a las 48-72 horas, y puede durar varias semanas. Predomina el componente neurasténico, con inhibición y apatía, por lo que se puede volver al consumo, creando así un vínculo vicioso.